Ventajas y desventajas de una freidora de aire

Si no le buscas la parte lógica, el hecho de poder freír sin aceite -apenas una cucharadita- es mágico. Sin duda es un electrodoméstico revolucionario que ha llegado para quedarse. En este artículo nombramos sólo algunas ventajas y beneficios porque tiene muchísimos.

1. Mejoras tu salud

Si estás leyendo esto porque a ti o a tu familia os encantan los fritos pero sabes que están llenos de grasas saturadas y que no son nada beneficiosas para la salud. Te has enterado de que es posible cocinar fritura sin utilizar aceite y que su resultado es buenísimo tanto en sabor como en textura. Y claro, quieres saber más. Pues te felicito porque estás a punto de invertir en salud y bienestar.

Como sabes, cuando fríes en una freidora convencional tienes que sumergir los alimentos en aceite caliente, por lo que la comida absorbe gran cantidad de aceite que acabas ingiriendo. Esto supone un gran consumo de calorías y grasas saturadas. Además si el aceite no se cambia tras su uso, estarás cocinando con aceite quemado lo que es poco saludable para el organismo. En cambio, con una freidora de aire, al no utilizar aceite, no consumirás grasas innecesarias y reducirás entre un 80 y 90% la ingesta de calorías.

2. Gastas menos aceite

A estas alturas ya sabes que con este tipo de freidoras sólo tendrás que utilizar una cucharada de aceite para que tus platos tengan un acabado estupendo. Pero es que además, vas a notar un ahorro económico considerable a corto plazo si la usas de manera habitual.

3. Ahorras energía

La freidora sin aceite cuenta con una innovadora tecnología que permite cocinar de manera rápida por lo que si se compara con un horno eléctrico el gasto de electricidad es considerablemente inferior.

Si se compara con una freidora convencional, las de aire suelen gastar más energía, pero no siempre es así porque existe una gran variedad de modelos con eficiencia energética lo que reduce considerablemente el consumo. Te recomendamos que elijas una freidora sin aceite con etiqueta de eficiencia clase A porque ofrecen un ahorro del 45% en cada uso.

4. Cocinas más cómodamente

Las freidoras sin aceite son sencillas de manejar porque su uso es muy intuitivo. Además al no utilizar aceite, no deberás estar pendiente de sus niveles ni de cambiarlo. Los modelos básicos incorporan un termostato y un temporizador para que una vez hayas colocado los alimentos en la cesta regules la temperatura y el tiempo. Tendrás que remover la comida de vez en cuando para que se haga de manera homogénea.

Los modelos más sofisticados incorporan menús inteligentes donde el tiempo y la temperatura vienen configurados, por lo que sólo deberás colocar la comida en la cesta, darle al botón correspondiente y listo. Por lo práctico que resulta cocinar con una freidora con menús, te recomendamos que elijas una de ellas que aunque son algo más caras son rentables.

Tu experiencia al cocinar con este tipo de freidoras será más sencilla y cómoda en función de las prestaciones que ofrezca, pudiendo incluso -en los modelos con conectividad y wifi- programar la comida de un día para otro aun si estás fuera de casa. No obstante, desde los modelos más básicos a los más modernos su funcionamiento esencial es simple.

5. Preparas tus platos de manera segura

Las freidoras sin aceite son más seguras de manejar que las freidoras convencionales. El hecho de cocinar sin aceite previene que te quemes por salpicaduras. Además, la mayoría están fabricadas con materiales con efecto frío al tacto por lo que tampoco te quemarás mientras estés cocinando con ella. Te recomendamos que elijas un modelo con protección contra el sobrecalentamiento y apagado automático. Ideal si la base es antideslizante porque ofrece mayor estabilidad en la encimera.

6. Limpias menos y más fácilmente

Al no utilizar aceite, no acumulan tanta grasa como las freidoras tradicionales por lo que ensucian menos y son más limpias. A menudo, la cesta y accesorios suelen ser extraíbles y cuentan con una capa antiadhrente que evita que la comida se enganche, por lo que te resultará más sencillo limpiarlos. Para ello, sólo deberás sumergirlos en agua caliente con un poco de jabón suave. Algunas de estas piezas son aptas para el lavavajillas.

La parte exterior de la freidora puedes limpiarla con un trapo húmedo, agua y jabón poco abrasivo. Si quieres conocer más detalles y algún que otro truco, puedes visitar nuestro artículo cómo limpiar una freidora sin aceite.

7. Nada de olores ni salpicaduras

Una freidora sin aceite es más limpia que una tradicional. Por fin vas a decir adiós al aceite derramado, a las salpicaduras y al olor a fritanga. En estas freidoras los alimentos se cocinan en el interior de la cesta y el cierre del cajón es hermético, por lo que no se liberan ni olores ni humos. Con una freidora sin aceite vas a poder disfrutar de «fritos» saludables sin que la ropa o tu hogar huela a fritura.

8. Contribuyes con el medioambiente

Cuando utilizas una freidora sin aceite estás contribuyendo de manera ecológica porque el aceite que no usas al cocinar no será eliminado por las aguas residuales de las redes de saneamiento.

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